Cómo efectuar la mudanza de tu gimnasio

La mudanza o apertura de un gimnasio es una labor extremadamente ardua que no se conoce hasta que no se sufre. Las máquinas de deporte suelen ser muy voluminosas y pesadas y su transporte puede convertirse en un enorme escollo a la hora de efectuar el cambio de establecimiento o la simple apertura del centro de deportes. Existen algunos pequeños utensilios, como las mancuernas, pesas o sistemas de cuerdas o balones medicinales, cuyo movimiento se puede efectuar en un medio de transporte algo más rutinario, como una furgoneta. Sin embargo, para otros productos más voluminosos, lo cierto es que se necesita de los servicios de una empresa de transporte nacional, si se compran en nuestras fronteras, o que opere a nivel mundial si el producto en cuestión se adquiere más allá de nuestro país, ya sea por precio, calidad o cualquier otro tipo de motivo.

Un centro deportivo necesita un número elevado de maquinaria en funcionamiento, por lo que a la hora de transportar todo ese material entre un espacio y otro, no vale con contar con la ayuda de unos amigos, conocidos o una empresa de bajo perfil que nos sirva en la tarea como apoyo con sus furgonetas o vehículos de pequeño tallaje. La maniobra requiere de mucha más potencia. Además, en términos económicos, transportar una veintena de bicicletas estáticas sale mucho más económico si alquilamos los servicios de una empresa que opere con grandes tonelajes que no de una más pequeña, a la que sí podremos encargar otro tipo de traslados,  como los de mobiliario más ligero o herramientas no tan pesadas como pueden ser las máquinas de musculación.

Hace unos años un nuevo gimnasio abrió sus puertas en una zona muy cercana a la de donde vivo. Durante varios días, una flota de camiones iba y venía y los operarios se encargaban de meter cajas y cajas de gran volumen en el interior del establecimiento, en cuya entrada aún no había anuncio alguno sobre qué tipo de negocio iba a establecerse allí. Durante semanas todos los amigos del barrio fantaseamos con el tipo de material que estarían metiendo en aquel amplio local. Por momentos creíamos que iba a ser una clínica privada y que esos portes tan grandes no eran otra cosa que máquinas de diagnóstico, tratamiento y todo tipo de herramientas médicas. También pensamos que aquello se iba a convertir en un supermercado y que los paquetes que constantemente salían de la cabina de cada camión eran cajas registradores, cámaras de frío y  otro tipo de materiales de supermercado, como mesas o  estanterías para los alimentos. Todo tipo de fabulaciones y sospechas se instalaron entre el grupo de amigos, que casi tenía como juego ver quién adivinaba, si es que alguno lo hacía, qué sería el local. Ninguno previno que aquellas cajas enormes podían ser máquinas para hacer deporte. Pero cuando entramos a ver el establecimiento, que hizo un día de puertas abiertas para el vecindario, comprendimos el porqué de todos aquellos camiones. Las bicicletas estáticas, los bancos de pesas, las máquinas para ejercitar las piernas y los brazos, el sistema de cardio elíptico, etc., eran algo totalmente monstruoso. Para nada hubiese servido la idea que tuvo alguno de nosotros de transportar el material en pequeños viajes con vehículos más ligeros.

Hay ocasiones, como esta, en la que una empresa de transportes especializados y de gran volumen, como por ejemplo All Scand Cargo International Transports, es la única posibilidad real de efectuar una mudanza con éxito, rapidez y presteza. Estas entidades garantizan, como no podía ser de otra forma, el transporte de mercancías así como la distribución y almacenaje de las mismas. No importa que la carga tenga que entregarse a nivel nacional o internacional, ni cuál sea su naturaleza (frigorífica, industrial, etc.), el transporte, envío y recepción en perfecto estado quedan garantizados ya sea por tierra, mar, aire o una mezcla de varias modalidades. Con su centro neurálgico en Valencia, esta empresa de transporte terrestre, marítimo o aéreo se expande gracias a su gran red de distribución con todas las grandes ciudades europeas. De esta forma, tu gimnasio te hará sudar solo cuando uses sus máquinas para ponerte en forma, pero nunca antes.