¿Hacer deporte no hace que pierdas peso?

El deporte es, mucho más que ejercicio físico, un medio de vida. El que suele hacer deporte a menudo seguramente entenderá lo que hemos tratado de decir en esa primera fase. Hacer deporte es algo que va en el interior, en la naturaleza de la persona. Es algo que no deja indiferente a nadie. O encanta o cansa demasiado. El que lo sufre lo pasa realmente mal. Pero el que lo disfruta es más feliz que nadie con la realización de una de sus actividades favoritas. Como un niño pequeño con un juguete recién estrenado.

Muchas personas han encontrado en el deporte el medio perfecto para darle algo más de sentido a su vida. Muchas personas compiten en una competición deportiva para motivarse y encontrar algo por lo que luchar. Otros, simplemente, hacen deporte para sentirse bien consigo mismos y sin tener un fin competitivo. Lo cierto es que, sea cual sea la intención de cada cual, el deporte, en cualquiera de sus manifestaciones, se encuentra en todas partes y más en un país como España, en el que está tan arraigado y en el que es tan tradicional.

El deporte es, por lo general, salud. Según un artículo redactado en la página web Familia y Salud en marzo de 2013, realizar ejercicio físico es positivo porque quema calorías, mantiene los niveles de azúcar en sangre, baja la presión arterial, fortalece los huesos y los músculos, alivia el estrés, mejora el sueño, aumenta la autoestima, eleva la capacidad de concentración y es socializador. Lo cierto es que todas estas características, de ser ciertas, hacen que la vida de las personas se transforme por completo.

Sin embargo, hay quien no opina lo mismo acerca de todo lo que acabamos de comentar, especialmente en lo relativo a la quema de calorías y a la pérdida de peso en general. Un artículo del diario El Mundo desvela por qué, a pesar de la realización de deporte y ejercicio físico, muchas personas no terminan de encontrar el peso que les gustaría. Según este artículo, esas razones pueden ser no moverse lo suficiente, no descansar, entrenar siempre de la misma manera, no hacer pesas, comer mal, no ser realista o perder la paciencia pesándose en la báscula de manera demasiado continua.

Son muchas las personas que, a pesar de la realización continua de ejercicio, no encuentran el modo de conseguir su peso ideal. Muchas de esas personas necesitan perder peso por motivos de salud (la obesidad conduce a problemas como el aumento de la presión arterial y la mayor posibilidad de padecer un infarto, entre otras cosas). Cuando el ejercicio físico no ayuda, la mejor manera de empezar a notar un cambio en nuestro cuerpo, para la mayoría de los ciudadanos, es acudir a una clínica para someterse a una operación de cirugía. Es una de las conclusiones que acaba de publicar Artestética.

El mejor método para empezar una nueva vida

La verdad es que someterse a una operación como la que acabamos de comentar es algo que hay que valorar siempre de manera detenida. Sin embargo, y aunque pueda parecer una intervención arriesgada, lo cierto es que son miles y miles de personas las que deciden someterse a alguna de ellas cada año. El motivo es simple. Consideran que es la mejor manera de reducir su peso de un modo importante y, a partir de ahí, continuar haciendo deporte y ejercicio físico para mantener la línea.

Es imprescindible que todos aquellos y aquellas que se sometan a este tipo de operaciones tengan en cuenta que, aunque el deporte no les haya sido de ayuda para perder peso con anterioridad, no conviene alejarse de él en absoluto. Será la única manera de mantener la línea una vez que hayamos sido intervenidos y, si lo dejamos de lado, es probable que los problemas del pasado vuelvan a formar parte de nuestro ser para atacarnos, esta vez sí, de una manera mucho más seria y contundente.

Está claro que el deporte es el mejor amigo del ser humano a la hora de perder peso. Pero en ocasiones, ya sea por falta de tiempo o por cualquier otra cuestión, nos es muy complicada la realización del ejercicio necesario para mantener un balance. Es entonces cuando podemos optar por algo alternativo. Algo como acudir a una clínica.