Cuidar tu boca es cuidar también de tus encías

Hace poco fui a hacerme una revisión d la boca a la clínica Dental Garriga, en Barcelona, donde voy siempre desde que era pequeña. Y es que aquí hay ya dos generaciones de dentistas de la familia Garriga que llevan trabajando 40 años ganándose la confianza de sus pacientes gracias a la pasión que sienten por nuestra profesión. Yo tengo que reconocer que me encanta ir, porque me tratan con mucha amabilidad y respeto y me explican todo muy bien. Son un equipo de dentistas con amplia experiencia y cualificación en una amplia variedad de servicios dentales, en constante evolución y que trabajan con las técnicas más eficaces y modernas.

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Dos generaciones cuidan las bocas de sus pacientes en la clínica Dental Garriga.

Yo pensaba que no tendría ningún problema esta vez que fui, pero descubrieron que sí tenía gingivitis, que es un daño en la encía. Me recomendaron un tubito de pasta dental diferente a la que yo usaba, que compraba en el supermercado y no en la farmacia, incluso he de confesar que adquiría una marca blanca. Pero está claro que lo barato sale caro. Desde que me han dado esta recomendación mis encías han dejado de sangrar, que era algo que yo antes achacaba a que no tenía un buen cepillo de dientes o a que apretaba demasiado contra los dientes al cepillarme hasta hacerme daño en la encía.

Ha sido así como he descubierto que cuando vamos al dentista o queremos abordar el cuidado de nuestro dientes lo cierto es que tenemos que tener también en cuenta que en la boca están también las encías y que estas forman parte de ese cuidado que nos piden los dentistas y de esas revisiones que recomiendan al menos dos veces al año.

Pero es que además de la gingivitis, en las encías nos podemos encontrar con otro tipo de problemas. De todas, la más común es la gingivitis, que se trata de un problema reversible y puede aparecer a cualquier edad. Esta es una inflamación en la encía que detectamos enseguida porque hay un sangrado en la misma, pero se puede curar, como ha sido mi caso. Eso sí, si no se trata a tiempo, puede derivar en una periodontitis (infección profunda de la encía y el resto de tejidos que sujetan el diente. Puede provocar la pérdida dental. Repercute en la salud general: aumenta el riesgo cardiovascular, la descompensación de la diabetes o el parto prematuro), cuya incidencia aumenta su frecuencia con la edad, y no es reversible. Se puede dividir en agresiva o crónica.

Como decíamos, la periodontitis agresiva se presenta en personas jóvenes y la rápida evolución de la enfermedad puede ocasionar la pérdida de los dientes. Mientras, la crónica es más frecuente en adultos y suele evolucionar lentamente.

Este tipo de enfermedades se producen por la acción de las bacterias que se depositan en los dientes o entre diente y encía, espacio denominado surco gingival. La acumulación nociva de bacterias provoca la gingivitis, que es algo que se puede curar con una limpieza profesional y el aumento de la higiene. Sin embargo, si la gingivitis persiste y se suma a una posible predisposición genética, acabará manifestándose una periodontitis o infección profunda de la encía y el resto de tejidos que sujetan el diente.

Así como decimos muchas veces en estos artículos sobre una vida sana, acudid al dentista a las revisiones al menos dos veces al año, ya que como el dicho, más vale prevenir que curar.