¿Cómo montar un gimnasio?

Cómo montar un gimnasio
¿Es un buen momento para montar un gimnasio? Los datos dicen que no, pero que sí se sabe hacer, puede ser un gran invento. Pese a la crisis, la gente nos gusta vernos guapos, incluso al no trabajar, mucha es la gente aprovecha el tiempo libre para acudir al gimnasio. Ahora bien, antes de ponerse manos a la obra hay que saber que montar un gimnasio es muy complicado, costoso y requiere su tiempo y muchos números. Aquí te damos unos cuantos consejos.

  • Uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta es el lugar de ubicación del local. Tienes que hacer un importante estudio para comprobar si se trata de una zona donde ya existen otros gimnasios o polideportivos públicos. Cuántos habitantes hay, y cuántos de ellos pueden ser clientes potenciales de tu establecimiento.
  • Una vez que tengas el lugar, tienes que ponerte a buscar un local. Eso déjalo en manos de profesionales, empresas como Área Asesores te pueden buscar la mejor opción. Hacerte un estudio de mercado y darte las mejores condiciones.
  • Al montar un gimnasio tienes que saber, al contrario que en otras empresas, que al principio el capital a desembolsar será muy grande. La mayoría del dinero se destinará a la compra o alquiler de aparatos deportivos. Y como te decíamos antes a la hora de buscar local, si no se tienen los suficientes conocimientos lo mejor es dejarte asesorar por un experto en materia.
  • La instalación de los aparatos es decisivo. Tienes que tener muy claro que actividad quieres explotar, con cuál te quieres distinguir del resto de gimnasios.
  • Equipo humano. Una de las diferencias entre gimnasios la marca los monitores. La gente busca profesionales, monitores que sepan lo que hacen. Y es que no solo se encargan de controlar los ejercicios de cada alumno, sino que también actúan como relaciones públicas frente a los clientes. Hacerles sentir cómodos será su misión. Mucha atención también con la persona encargada de recepción, incluso de las administrativas.
  • Publicidad. Aunque una vez puesto todo en marcha la mejor campaña es la del boca a boca, al principio te tendrás que dar a conocer. Para ello es lógico hacer un buzoneo por el barrio, insertar algún anuncio en medios de comunicación, e incluso hacer una actividad gratuita para todos los vecinos, y que sepan que han abierto un nuevo gimnasio.
  • Y si te ves con ganas de invertir, y tienes sitio de sobra en tu establecimiento, una gran idea es alquilar habitaciones a otros servicios. Por ejemplo, un centro de belleza, una peluquería, pistas para otros deportes (pádel), restaurante, piscina, salón de juegos para los niños, etc.

Como puedes comprobar un gimnasio puede ser una gran inversión, pero también es cierto que necesitarás horas, muchas horas de trabajo.